La danza es una actividad artística que permite el desenvolvimiento de la persona, su reconocimiento en el espacio y una íntima conexión entre el cuerpo y la mente, una situación de perfecto equilibrio que tantas técnicas -como la meditación o el yoga- persiguen, generando un proceso de relajación en la persona que lo realiza.
Asimismo, debemos tomar en cuenta que el baile es un buen ejercicio cardiovascular que ayuda a mejorar tanto la flexibilidad como la fuerza. Las rutinas exigen constantemente la auto-corrección de la postura, lo cual ayuda a fortalecer los brazos, los hombros y el tronco superior en general, así como también favorece la coordinación. Aporta una gran movilidad articular en las zonas lumbar y cervical evitando la rigidez de las articulaciones





